Su figura es como una provocación en un mundo tan sofisticado como el nuestro. Sin efectos, sin engaños, con una voz y una actitud desbordantes de energía vital, el Cabrero domina al auditorio desde la primera modulación y nos revela una música de increíble vigor, un cante denso e intenso donde la emoción roza lo indescriptible" (Pierre Coullery - La Suisse)
Personalidad importante del Flamenco. El Cabrero posee el don de los grandes... muy apreciable el lirismo, algo literario pero soberbio y arrebatador de las letras que la inspiración del artista conduce hasta el límite de lo razonable. (Frank Tenaille - Le Nouvel Observateur)
El Cante de la Sierra nos brinda algunas claves para comprender a este extraño Cabrero que sedujo al público parisino en el auditorio des Halles, por su voz densa, su fuerza y su personalidad (Véronique Mortaigne - Le Monde)
Con él los momentos de intensa emoción son un verdadero festín para los sentidos. Sobrio, hasta la austeridad, es totalmente dueño de su arte y de sus gestos. El Cabrero magnifica los espacios; él y su guitarrista se bastan para poblar la amplio escenario del Grand Casino (Jean F.K - Le Journal de Genève)
Artista, cultiva su arte desgarrador con paciencia y minuciosidad. En escena, mecido por la guitarra gitana de Paco del Gastor, El Cabrero se precipita entre la vida y la muerte, juego ancestral del que sólo él y los suyos conocen las reglas definitivas" (Miguel Rojo - Le Nouveau Journal)
Un gran momento de la noche: El Cabrero, en pie, compartiendo su mundo, su voz, con el único acompañamiento del ritmo que marca el pie de su fiel acompañante, Paco del Gastor. Sin ningún adorno, un hombre gritando una verdad; un gran momento de cante y de humanidad (François Châteneau - La Suisse)
Lamento vibrante y profundo de una voz que prima sobre la lucidez rebelde de las letras... Al magnetismo del Cabrero responde el fervor del público; no es necesario comprender lo que dice para saber y sentir (Michel C - Le Provencal)
Sublime, no hay otra palabra para definir el concierto de El Cabrero y Paco del Gastor en el Teatro San Luis. Su música tiene sabor, fuego y fuerza. El público lisboeta asistió a la verdad del Flamenco. (F. Magalhâes - Público)
El Cabrero, un cantaor fuera de serie, un maestro del Flamenco puro: Excepcional! (L’Evenement du Jeudi)
El recital ha terminado pero esa voz hermosa y rebelde nos sigue estremeciendo (L’Alsace)
Châpeau! El Cabrero, un hombre, una voz, un estilo propio. Con él el Festival se ha ofrecido una clausura auténtica, profunda, muy en la línea de sus aspiraciones. (Midi Libre)
Para esta primera edición del Mascaret, dos grandes músicos, dos grandes artistas: el Flamenco de El Cabrero y el Jazz de Chick Corea: excepcionales los dos. (Sud Ouest)
Le canta a la tierra, al viento á la luna, a la libertad: una voz fuera de serie y un recital lleno de autenticidad, alma y feeling: excepcional! (La Libre Belgique)
Comienza su recital y una especie de hechizo, una emoción intensa se adueñan de la sala. El público, venido en masa, es transportado por su voz incomparable, sumergido en el corazón de las notas y de los ecos. El dúo es impresionante. La luz, atenuada, refuerza el carácter intimista de la música; alrededor es la total oscuridad por donde transcurre el cante como un preciado torrente. El público está en silencio, mudo de admiración. Es el momento para el recogimiento del alma, para la fascinación... Las miradas, suspendidas en esos dos magos: Magnífico.(S. Lartigau - Charente Libre) |